Deja de ser perfeccionista

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Ser perfeccionista es una cualidad cuando te lleva a hacer un mejor trabajo o entregar buenos resultados.

No obstante, si esta característica te lleva a estar a disgusto con todo, entonces es un problema.

Las personas que son sumamente perfeccionistas tienen a ser muy críticos al momento de ver resultados.

La mayoría de las veces sentirán que todo es “mejorable” y terminan haciendo que los demás se cansen un poco de ellos.

El problema real de ser perfeccionista

Es un hecho que ser perfeccionista no es necesariamente negativo.

Sin embargo, si todo el tiempo estás comparándote con otros y te presionas en exceso, lo único que lograrás es sentirte frustrado.

Centrarte demasiado en lo que está mal te mantiene en un estado constante de estrés. Si eres alguien que tiene un grupo de personas a tu cargo, como tus hijos o empleados, puedes estarles causando mucho daño.

Para evitar el perfeccionismo te afecte negativamente aprende a cambiar el enfoque con el que ves las cosas.

Verás que con esto ahorras mucho tiempo y energía al tiempo que mejoran tus relaciones.

¿No sabes cómo hacerlo? Sigue estos pasos:

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Busca los aspectos positivos para equilibrar la crítica

conversar

Ser perfeccionista implica una tendencia a ver las cosas de forma negativa. Justo esta es la característica que causa más estragos en tu contra.

En lugar de solo pararte a pensar qué es lo que se puede mejorar, ve un paso más allá. Procura hablar también de las cualidades o de algún aspecto positivo de aquello que criticas.

Será muy útil si comienzas a exponer los puntos positivos y luego llevas la conversación a lo que crees que se podría mejorar. Esto permite que el mensaje cambie de totalmente negativo a constructivo.

La parte más complicada será si el mensaje es interno. Es decir, si la persona a la que estás criticando eres tú misma.

En este caso es quizás más importante comenzar por lo bueno. Aunque te cueste mucho trabajo, hazlo. Con el tiempo irás tomando práctica y te resultará cada vez menos difícil.

Trabaja en una reestructura de tus pensamientos

Cuando te encuentres en el momento de perfeccionismo y autocrítica, automáticamente cambia el mensaje.

Está claro que al inicio te costará mucho dejar de ser perfeccionista, pero el primer paso es identificar que estás repitiendo esos mensajes.

  • En el punto en el que te des cuenta de ello, detente y, de forma consciente, cambia lo que dices.
  • Si ya has comenzado a hablar y has dicho cosas que quizás no ayudan mucho, procura sumar algunos comentarios más neutrales.

Nunca está de más que pidas ayuda a quienes te rodean. De esta forma, si tú no eres capaz de ver las actitudes perfeccionistas alguien más te ayudará a notarlas.

Este ejercicio también te servirá para ver que algunas actitudes que ya tomas como normales no lo son realmente.

Conviértete en tu propio amigo

Autoconfianza

Estamos seguros de que, si tus amigos te hablasen con el mismo tono y de la forma en que tú te hablas, dejarían de ser tus amigos.

Uno de los grandes problemas de ser perfeccionista es que corres el riesgo de caer en el autosabotaje.

Nos referimos a que, si no te detienes a tiempo o no pones los límites correctos, vas a terminar por ver mal todo lo que haces.

Evita esto convirtiéndote en tu mejor amigo.

Piensa cómo te hablaría y cómo te motivaría. Incluso cuando de verdad hagas las cosas mal, piensa cómo te lo haría saber.

Si pones el empeño suficiente no te será imposible. Tan solo recuerda cómo te comunicas con los demás y aplícalo contigo.

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Ajusta tus estándaresExplicando la ley del espejo

Ser perfeccionista se relaciona mucho con lo que esperas de ti, de la vida y de los demás.

Está muy bien que te propongas mejorar cada día y que trabajes por llegar a una mejor calidad de vida. Sin embargo, tener expectativas muy altas puede hacerte caer en un punto poco realista y muy dañino.

Piensa detenidamente si los estándares que persigues son realistas y pregúntate:

  • ¿Qué esperarías de otros si estuvieran en tu lugar?
  • ¿Qué errores crees que otros podrían cometer si fueran tú?
  • ¿Qué tan cerca has estado realmente de alcanzar el punto que anhelas?

Al ir respondiendo estas preguntas es posible que te des cuenta de que estás exigiéndote más de la cuenta. En este punto, es bueno que te plantees metas más pequeñas.

No te decimos que dejes de soñar con eso que anhelas; tan solo trabaja en ellas de forma gradual y sin tratar de brincar pasos o tomar atajos.

Enfócate en las acciones

Quejarte o hablarte en negativo por todo lo que crees que debiste mejorar no va a ayudarte de ninguna forma. En vez de eso, enfoca todas tus habilidades y energía en las acciones que te ayudarán a llegar donde deseas.

Como ya te dijimos, ser perfeccionista te puede llevar a un punto muy negativo que será de poca ayuda.

El perfeccionismo puede afectar a tu habilidad para alcanzar metas cuando las cosas no van como pensabas.

Fuente

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